Publicado el 10/03/2003
NARRADORA Había cumplido cinco años. La anciana, una “midgaan”, la esperaba con una cuchilla oxidada en la mano. Su madre la acostó, la sujetó con fuerza y le puso un palo en la boca para que no gritara. Después, sintió un intenso dolor. Se desmayó. Le cosieron la herida con una espina y un hilo grueso. Al despertarse, vio sus genitales sobre una roca, secándose al sol. Tardó semanas en volver a caminar. Cuando lo hizo, regresó a la roca. Los animales habían devorado los órganos sexuales. Su sexo se había desvanecido.
CONTROL TAMBORES AFRICANOS
WARIS Mi hermana murió desangrada. Yo sobreviví y desde aquel día supe que ya nada podría destruirme.
NARRADORA Waris Dirie nació en pleno desierto de Somalia, en una familia nómada. Muy joven, llegó a ser famosísima modelo de pasarela, el rostro de Chanel, de Revlon, de L’Oreal... Actualmente, Waris es embajadora de Naciones Unidas para los derechos de la mujer en África y la erradicación de la mutilación genital femenina.
CONTROL MÚSICA AFRICANA EVOCADORA
WARIS Tenía trece años cuando mi padre iba a casarme con un viejo de sesenta porque le daba cinco camellos. Pero yo era rebelde y me escapé.
EFECTO VIENTO
WARIS Caminé hacia Mogadiscio cruzando el desierto. Una mañana desperté con un león ante mí, con su enorme melena. Le dije: “Cómeme. Estoy preparada.” Y se fue. Entonces, supe que Alá me reservaba para algo.
NARRADORA En Mogadiscio, capital de Somalia, encontró a una tía casada con un diplomático destinado a Londres. Waris se fue con ellos para trabajar como doméstica.
EFECTO AMBIENTE CIUDAD
NARRADORA Un día, mientras fregaba pisos en una tienda, un fotógrafo la descubrió. Muy pronto, su figura se paseaba entre Paris, Londres, Italia y Nueva York. En una entrevista le preguntaron:
PERIODISTA ¿Le gustaría cambiar alguna parte de su cuerpo?
WARIS Mis piernas están arqueadas y podría desear que fuesen perfectas. Pero no. Las agradezco porque son hijas de mi malnutrición infantil. Ellas me recuerdan quién soy.
NARRADORA Waris Dirie se enamoró, tuvo un hijo, se hizo rica y al parecer nada le faltaba.
CONTROL MÚSICA NOSTÁLGICA
NARRADORA En la primavera del 2000, la modelo regresó a su apartamento de Nueva York. Se sentía sola. Sin raíces.
ANCIANO (CON ECO) Procura que las gacelas no jueguen nunca en tu casa.
NARRADORA Este viejo proverbio africano significa que las tímidas gacelas solo frecuentan una casa cuando está vacía. Y Waris reconoció el vacío de su corazón.
WARIS De pronto, lo tuve claro. Me daba miedo volver a África, viajar a mi pasado. Tenía la sensación de estar perdida, que mi vida no tenía sentido. Pero quería ver a mi madre.
NARRADORA Waris Dirie se reencontró con su familia luego de 22 años. El viaje de regreso fue muy chocante. Atravesando el desierto, quiso detenerse para recoger a una señora que caminaba con los pies ensangrentados. El chofer respondió: “No te preocupes, sólo es una mujer.”
EFECTO TAMBORES AFRICANOS
NARRADORA Llegando a su aldea, Waris conversó con su madre sobre la mutilación genital.
WARIS Ella no quería hablar. Vi en sus ojos miedo, dolor, desconcierto.
NARRADORA En los últimos 50 años, setenta millones de mujeres han sido víctimas de esta práctica. Y aunque el Corán nunca la menciona, está asociada con el mundo musulmán. En Somalia, una de las naciones más pobres del mundo, las niñas sufren la forma más cruel de mutilación genital: la infibulación.
WARIS A mi regreso de África, lo conté todo. A periodistas, en conferencias, en programas de televisión, como defensora de las seis mil niñas que, día a día, son mutiladas. Nada puede ser peor que orinar y menstruar por una abertura del tamaño de un guisante.
CONTROL MÚSICA AFRICANA ESPERANZADORA
NARRADORA Waris Dirie dejó atrás las pasarelas, el cine y la moda. Ahora, como Embajadora de Naciones Unidas, recorre África y ha conseguido que 15 países penalicen la mutilación femenina. Ha creado la fundación Desert Dawn para luchar contra esta violencia.
WARIS Pondremos una clínica de obstetricia para rehabilitar a las mujeres infibuladas, tal como hizo conmigo un doctor de Londres.
CONTROL MÚSICA MUY EMOTIVA
WARIS Cuando volví a ver a mi padre, estaba ciego. Aquel hombre tan poderoso era ahora frágil y desvalido, pero aún con la cabeza alta. Al despedirnos, me dijo:
ANCIANO Tú eres fuerte como yo, como los leones del desierto.
WARIS Mi padre estaba orgulloso de mí. Ya no habían gacelas en mi casa.
BIBLIOGRAFÍA
Waris Dirie, La Flor del Desierto y Amanecer en el Desierto, Maeva, Madrid 2002.
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